
Alan Bryden
Secretario General de la ISO
¿Cómo pueden los estándares internacionales contribuir con las políticas públicas?
Con la globalización no sólo del comercio sino de muchas otras cuestiones, tales como la respuesta al cambio climático, a la protección del medio ambiente, a la seguridad o a la salud, las políticas públicas no pueden concebirse más en forma aislada. Actualmente, 152 países son miembros de la Organización Mundial de Comercio - OMC. Estos países han firmado el acuerdo de la OMC sobre las Barreras Técnicas al Comercio y, por lo tanto, están obligados a no crear trabas injustificadas al comercio con regulaciones técnicas. La adopción y la referencia de las Normas Internacionales es una manera recomendada de alcanzar esta meta.
Las Normas Internacionales pueden ser utilizadas por autoridades gubernamentales en varios contextos: en lo que respecta a la implementación de los reglamentos técnicos, como refe-rencias para las especificaciones para las contrataciones públicas y las ofertas o en apoyo de políticas públicas referentes a la protección del medioambiente, la eficiencia y diversificación energética, la protección del consumidor y del trabajador, seguridad, construcciones civiles, transporte, cuidado de la salud. Las normas también pueden ser utilizadas para mejorar la eficiencia y la calidad de los servicios públicos, particularmente con la implementación de la serie ISO 9000. Proporcionan un conjunto de instrumentos con soluciones para los términos y las definiciones, los símbolos y etiquetado, la medición, los métodos de análisis y ensayo, la interoperabilidad, el procesamiento, validación e intercambio de datos, las características de desempeño de productos y servicios, los procedimientos de organización y de gestión o la evaluación de la conformidad. El uso de las Normas Internacionales, como las desarro-lladas por la ISO, están basadas en un doble nivel de consenso, entre los diversos sectores interesados y a través de los países así se pueden considerar hoy en día como un componente clave de la buena gestión pública del gobierno.
¿Cuáles son los próximos desafíos de la ISO para promover la eficiencia energética y las fuentes renovables de energía?
La eficiencia y la diversificación energética ha alcanzado el tope de la agenda mundial. Este tema está íntimamente interrelacionado con las problemáticas del cambio climático, de las provisiones de agua y de la nutrición. La normalización internacional puede contribuir a la difusión por todo el mundo de tecnologías energéticamente eficientes, a mejorar la comunicación sobre desempeños energéticos y a la promoción de la buena gestión de la energía. La ISO tiene ya un buen récord en esta área, con 18 Comités Técnicos que tratan varias facetas de esta temática y más de 100 normas publicadas relacionadas directamente con la eficiencia energética. Pero hemos decidido volvernos aún más activos. El Consejo de la ISO ha desarrollado un plan de acción y se ha establecido un Comité Estratégico Consultivo de alto nivel para supervisar su implementación, que depende de nuestro Consejo de Gestión Técnica. Hemos creado nuevos comités para desarrollar Normas Internacionales sobre gestión de la energía y biocombustibles sólidos y líquidos. Colaboramos de cerca con la IEC y tenemos vínculos con la Agencia Internacional de Energía y el Consejo Mundial de la Energía. El día de la Mundial de la Normalización (el 14 de octubre) este año se focalizará en "los edificios sostenibles e inteligentes".
¿Qué podría informarnos sobre los costos que puede generar la puesta en práctica de estas normas, las barreras técnicas y las bases comunes de implementación internacional?
En primer lugar, las normas de ISO son voluntarias. Deben ser vistas como instrumentos para mejorar la eficiencia, para tener acceso a los mercados y a tecnologías mundiales, para eliminar trabas al comercio y para beneficiarse de las mejores prácticas desa-rrolladas en el mundo. Son un activo más que un costo para las compañías y las organizaciones que las implementan. A este respecto, IRAM, como miembro de la ISO por la Argentina, desempeña un papel principal en alertar a los agentes económicos en su país en el desarrollo de las normas de la ISO, facilitando la participación en su elaboración y asistiendo para su puesta en práctica efectiva. La colección de 17 000 normas ISO es un conjunto de instrumentos de soluciones globales reconocidas para muchas cuestiones industriales y de gestión. Y producimos actualmente cerca de 100 normas nuevas o revisadas cada mes…

Jacques Régis
Presidente de la International Electrical Commission -IEC-
¿Cómo interactúan IEC y COPANT para desarrollar normas internacionales de energía?
La IEC y COPANT tienen una larga historia de cooperación que se remonta al año 1994 en el campo de las normas internacionales que cubren todas las electrotecnologías, incluyendo, por supuesto, el sector energético. Bajo los términos del acuerdo de cooperación, COPANT promueve el uso de las Normas Internacionales IEC a nivel regional. Esto significa que COPANT tiene plena conciencia de los programas de trabajo que la IEC desarrolla en más de 170 comités y subcomités técnicos. Por supuesto, mi participación en el reciente seminario IRAM-COPANT sobre eficiencia energética y energías renovables, realizado en Buenos Aires, le ha brindado a la IEC la oportunidad de informar plenamente a los miembros de COPANT de los últimos desarrollos de nuestro trabajo incluyendo todas las normas internacionales de energía eléctrica.
¿Cuál es el próximo desafío de IEC para contribuir con la problemática del calentamiento global, la seguridad energética y la eficiencia económica?
IEC tiene más de 100 años de historia en la elaboración de normas internacionales que ayudan a medir el desempeño y/o a facilitar la mayor eficiencia energética posible. Sin embargo, hemos reconocido la necesidad de tratar de hacer más y en 2006 formamos un grupo especial para rever las prioridades actuales de nuestros comités técnicos cuyo trabajo está relacionado a la eficiencia energética. Hemos completado esa revisión y hemos identificado diversas áreas donde pensamos que las normas técnicas podrían contribuir mayormente a mitigar los efectos del calentamiento global (indirectamente, usando menos electricidad u operando más eficientemente). Actualmente, estamos comenzando a trabajar en nuevas áreas tales como: energía marítima, (proveniente de convertidores de energía mareomotriz) y nuestro comité técnico sobre normalización ambiental está desarrollando normas contemplando la totalidad del ciclo de vida de la electrotecnología, de ma-nera de revisar el consumo total de energía en las etapas de fabricación, operación y disposición de un producto o del tiempo de vida de un sistema.
¿En su opinión, cómo podría el sector energético contribuir a orientar el desarrollo de normas a la eficiencia energética y las energías renovables?
Yo recomendaría que todos los actores del sector energético tendrían que revisar los hallazgos actuales de la IEC que muestran las recomendaciones para el trabajo prioritario y listan las recomendaciones específicas de todos los comités y subcomités técnicos relevantes (disponibles en la Secretaría del Comité Nacional Argentino de la IEC en IRAM). Es crítico que todos los países jueguen su parte plena en este esfuerzo crucial de la normalización. La IEC ha identificado 11 áreas de alta prioridad donde se pueden esperar ganancias significativas de eficiencia. Estas incluyen la iluminación comercial y doméstica, y el calentamiento y refrigeración industrial. El análisis del "portfolio" de la IEC cubre más de 90 áreas temáticas. Por ejemplo, por el lado de las energías renovables, que incluye el trabajo del TC 88: Turbinas Eólicas, la IEC está muy bien ubicada con varias series completas de normas que abarcan esta importante tecnología.

Peter Clark
Agencia de Recursos Naturales de Canadá.
¿Cuáles son las diferencias entre las energías renovables y las fuentes de energías convencionales?
La energía renovable cubre una amplia gama de diversas tecnologías empleadas para una variedad de propósitos, desde celdas solares para calculadoras de bolsillo, hasta la madera como combustible para la preparación de comidas y hasta las instalaciones para la producción de energía eléctrica a gran escala. Algunas producen calor; otras, electricidad o calor y energía combinados y algunos como los bio-combustibles producen energía para el sector transporte. Las diferencias principales son que los recursos de la energía reno-vable son inagotables y abundantes, tienen impacto bajo o cero en el am-biente, contribuyen a la seguridad energética nacional ya que están disponibles localmente, y contribuyen significativamente al desarrollo económico local, pues están situadas generalmente cerca de los consumidores o donde ellos están. Se utilizan en plantas de generación de pequeña escala, incluyendo la generación distribuida y el abastecimiento de comunidades alejadas. Además pueden actuar como freno contra los aumentos de precios futuros de combustibles (excepto los basados en la biomasa) y en algunos casos, pueden incluso generar réditos de su uso (caso de la energía adicional generada en instalaciones de rellenos sanitarios al fin del ciclo de vida).
¿Cuál es la contribución en Canadá, dado su experiencia, a diversas organizaciones, compañías, países… en el uso de energías renovables?
Canadá participa en varios foros internacionales relacionados con las energías renovables. Canadá ve la colaboración internacional como el medio más adecuado para mejorar la comprensión de las barreras técnicas y no técnicas que se enfrentan al desa-rrollo adicional de las tecnologías vinculadas con energías renovables. Por ejemplo, Canadá es uno de los miembros del nuevo acuerdo de implementación firmado por la Agencia Internacional de la Energía, para el desarrollo de las tecnologías vinculadas con energías renovables (IEA-RETD). El IEA-RETD (véase: http://www.iea-retd.org) se focaliza en temas transversales sobre el desa-rrollo de las tecnologías para el uso energías renovables.
¿Para qué se utiliza el "REcalculator"?
Este "REcalculator" permite a cualquier persona hacer comparaciones socio-económicas rápidas entre las tecnologías de generación de electricidad renovables y convencionales. Los análisis socio-económicos incluyen el costo marginal de las dife-rentes tecnologías; externalidades ambientales, tales como la contaminación atmosférica del gas CO2 a través del efecto invernadero y los costos de integración del sistema eléctrico, así como los costos/beneficios de la seguridad del suministro de la fuente energética y del desarrollo económico local. |